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Las deportivas aterrizan en la alta costura de París

La "glamourización" de las zapatillas

Zapatillas deportivas: el sorprendente calzado de los desfiles de Christian Dior y Chanel 

Fueron el calzado cómodo de paseo y ahora la moda las pone a los pies de las novias


Hace unos años que las zapatillas deportivas han pasado de ser un calzado poco o nada ‘fashion’ a ser la última tendencia. Empezamos a verlas en fiestas a mujeres como Rihanna hasta que las ‘sneakers’ de Isabel Marant invadieron la calle. Luego marcas como Prada se apuntaron a la fiebre ‘sporty’. Este año, en la Semana de la Moda de París y de mano de Chanel, Dior y otras firmas de alta costura, las 'zapas' se ha subido a la pasarela, vestidas de encaje y pedrería. ¿Se repetirá esta tendencia en nuestro próximo Cibeles? Intuimos que las modelos estarían encantadas de que así fuera para desfilar cómodas y sin tacones.

Para conseguir un ‘look’ sport, relajado y cómodo, contábamos con un par (solo uno) de zapatillas deportivas. Eran nuestros zapatos menos ‘fashion’ y sólo salían a la calle en vacaciones. Gracias a los estilismos de mujeres atrevidas como Sarah Jessica Parker y de actrices como Blanca Suárez, las ‘zapas’ se han convertido en otro capricho más del armario.

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Cuando aprendimos a usar el estilo ‘casual’, llegó Rihanna con una blazer, unos shorts y unas ‘zapas’ de Chanel para posar en un ‘photocall’. No fue la única que normalizó la tendencia, muchas expertas en moda como Julia Saar Jamois pasearon sus deportivas por los ‘front rows’ de las pasarelas de modamás importantes. El efecto fue viral: todas las páginas de ‘street style’ se llenaron de estilismos con zapatillas deportivas.

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El más difícil todavía vino hace unos años de la mano de la diseñadora Isabel Marant: las ‘sneakers’ o zapatillas con cuña. Aquello que parecía un imposible es una tendencia que sigue viva. Es, posiblemente, uno de los zapatos más fotografiado y más clonado por marcas de bajo precio.Alessandra Ambrosio y Kate Bosworth se han atrevido a combinarlas hasta con faldas vaporosas.

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Este año parece que estilistas, editoras, fotógrafas y otras entendidas en moda hayan enloquecido.Combinadas en blanco y negro, de colores ácidos o pastel, lo último es ir vestida de manera formal y calzarte las nike, las adidas o las new balance. Si Viviana Volpicella, asistente de Vogue Japón y la estilista Silvia Bergomi las llevan, habrá que tomar nota.

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Por supuesto todas las marcas se quieren subir al carro. Está claro que es un producto que vende y, sobre todo, que atrae a un nuevo público más joven. Las consigna son: buscar una cara muy reconocible, Cara Delevingne en la campaña de DKNY, o completamente nueva, Malaika Firth en el desfile de Prada y atreverse con las mezclas.

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Aunque algunas han intentado ser las más modernas o las más rompedoras de la alfombra roja, tenemos el ejemplo en la actriz Kristen Stewart, no es fácil combinar con buen resultado los bordados, las transparencias, los encajes o las pedrerías con unas deportivas. Aunque tu estilo sea muy atrevido,con un vestido de fiesta tienes más posibilidades de acertar si lo combinas con el zapato adecuado.

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Las casas de alta costura se han querido sumar a esta tendencia. Christian Dior nos dejó estupefactos con sus zapatos planos y deportivos aunque vestidos de pedrería. Puede ser un intento de la alta costura por atraer a una clientela nueva, más moderna y más atrevida (hacer caja) o sólo una de esas ideas ideas locas que a veces tienen los diseñadores.

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Karl Lagerfeld, también ha sucumbido a este fenómeno. Su caso ha sido más llamativo aún pues todos los zapatos que ha utilizado en el último desfile de alta costura de Chanel han sido zapatillas de ‘running’. Unas de encaje, otras de pedrería, para vestidos de día, de fiesta y hasta de novia. El truco está en su precio, unos 3.000 euros, y en que sólo puedes tener unas si te compras el ‘look’ completo con el que aparece en la pasarela.

FUENTE: (http://www.divinity.es/moda/glamourizacion-zapas_0_1739850005.html)

Todos en la fiesta de Armani menos Cate Blanchett

El diseñador italiano reúne en París desde a Kirstin Scott Thomas a Claudia Cardinale pasando por Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo. El acento español lo marcaron Maribel Verdú y Miguel Ángel Silvestre


Una sola noche en la que homenajear a París y a la Alta Costura y además presentar su colección Giorgio Armani Privé para primavera/verano 2014, su exposición Armani Eccentrico y ofrecer un banquete final para celebrarlo. Solo el cuasi octogenario Giorgio Armanipodía organizar todo esto en One Night Only, el evento que, tras pasar desde 2006 por Londres Tokio, Pekín, Roma y Nueva York celebró ayer su última edición en la segunda jornada de la Semana de la Alta Costura parisina. “París es el lugar donde nació la alta costura, por eso desde del principio quise presentar Giorgio Armani Privé aquí. La ciudad nunca deja de inspirarme. Después de haber llevado One Night Only por todo el mundo, me parecía natural, más bien obligatorio, dedicar uno a la Ville Lumière.”, adelantaba hace unos días el creador en la página web pensada especialmente para esta fecha y que retransmitió el evento en directo en vídeo y también vía redes sociales bajo el hashtag #OneNightOnlyParis. Allí, el responsable de la cobertura online, el realizador galo Loïc Prigent, fue desgranando en cortometrajes y fotografías el París de Giorgio Armani, desde su barrio predilecto, Saint-Germain, hasta el Puente de las Artes, la galería Jeu de Paume y, por supuesto, la Torre Eiffel. Un aperitivo para llegar a la noche con las cosas claras: París quiere a Armani y el amor es correspondido.

Después de un cóctel de bienvenida, la calculada inercia Armani condujo a los visitantes hacia la larguísima pasarela del Palais de Tokyo. Por ella desfilaron hasta 55 looks de la colección de Giorgio Armani Privé para la temporada cálida. En esta ocasión, el italiano imaginó a una mujer nómada que gusta de viajar y fusionar su cultura con otras más lejanas. Oriente versus Occidente en un sofisticado exotismo donde los tejidos se tornasolan, se transparentan o se liberan en largas faldas de aires gipsys. Con las cabezas siempre cubiertas por arabescos pañuelos, no faltó sobre la pasarela la sastrería made in Italy en americanas con minúsculos estampados geométricos y pronunciadas hombreras. Los vestidos de noche, que ya desprenden el aroma a futuras alfombras rojas y estatuillas doradas, iluminaron el desfile con sus bordados de cristales de Swarovski y perlas. Destellos que despertaron los aplausos de los presentes, entre los que, según fuentes de la marca, había más clientes de alta costura que nunca. Eran muchos los que esperaban ver por allí a Cate Blanchett, la más elegante representante del italiano y una de las favoritas para los Oscar de este año por su papel en Blue Jasmine. No se asomó la australiana pero sí Kirstin Scott Thomas, británica pero instalada desde hace años en Francia. Entre las representantes galas del mundo del celuloide destacaron Sophie Marceau, Isabelle Huppert, Chiara Mastroiani y Alice Taglioni. También acompañaron a Armani en esta exclusiva noche Elisabeth Debicky, Ziyi Zhang, Claudia Cardinale, Elena Perminova y la pareja más fotografiada de la velada, los bronceados Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo. El acento español lo marcaron Maribel Verdú y el actor y modelo de Armani Miguel Ángel Silvestre, con Naty Abascal como experta cicerone. También se pudo ver al director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel, que hoy actúa en la catedral de Notre-Dame con la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar.



Todos ellos fueron conducidos tras el desfile a la segunda parte de esta obra en tres actos, la exposición Armani Eccentrico, una retrospectiva de sus nueve años en la alta costura a través de 80 piezas de las colecciones Giorgio Armani y Giorgio Armani Privé y decenas de exclusivos complementos seleccionados por el propio creador en un intento por mostrar una cara singular del universo Armani. Se trata de una suntuosa exhibición de sus joyas de la corona para disfrute de los admiradores, que podrán verlas en el Palais de Tokyo hasta el 26 de enero.

Por último, el desenlace de One Night Only Paris transformó a los invitados en comensales de un banquete a la altura de la costura. Largas mesas vestidas e iluminadas con piezas exclusivas para ese momento, un menú tan italiano como el anfitrión y una veintena de cocineros, dos pasteleros y cinco sumilleres a las órdenes del chef italiano Davide Oldani, responsable de los fogones del estrella Michelin D’O, en Cornaredo, Milán. El punto final tan impecable y correcto como el propio Armani, el maestro de la elegancia y las fiestas bajo control. Él insiste que es la última noche única pero, como siempre, en su boca todo suena a un “continuará…”.


FUENTE: (http://elpais.com/elpais/2014/01/22/gente/1390386086_396817.html)

París defiende al individuo

La apuesta por lo personal frente a lo clónico y la proximidad con el arte marcan la pasarela masculina de la capital francesa para otoño-inverno 2014


Con los cinco días de desfiles que ayer terminaron en París, se cierra el periplo internacional de presentaciones masculinas para otoño-invierno 2014 que antes pasó por Londres, Florencia y Milán. Aunque las marcas que se exhiben en cada ciudad sean de lo más variopinto, en conjunto, se esgrime una personalidad diferenciada en cada plaza para reclamar un espacio en un mercado ya completamente globalizado. La carta de París es la de la individualidad y lo internacional, en parte, influida por la cercanía de la cita con la alta costura que hoy empieza.


Un papel al que ayuda la tradición parisiense de ser un punto de encuentro de diseñadores de todo el mundo. En esta edición, 35 de los 50 que han desfilado no eran franceses y se han incorporado firmas importantes procedentes de otras capitales, como Y-3 desde Nueva York o Umit Benan desde Milán. “Las pasarelas italianas se han mantenido más italianas. En París creemos que la moda no tiene nacionalidad”, defendía Didier Grumbach, presidente de la Cámara Sindical francesa en The Business of Fashion. Un buen ejemplo de la forma en que la creatividad prima en París estuvo en el desfile de Raf Simons, el más interesante de cuantos se han visto estos días. El belga, que compagina su propia firma para hombre con la dirección creativa de mujer en Dior, presentó una soberbia colección realizada junto al artista estadounidense Sterling Ruby.

El escepticismo que a estas alturas despiertan las colaboraciones entre la moda y el arte se diluye ante la entrega de los sujetos implicados en este caso. No se trata de tomar una inspiración para un vestido (cosa que Simons ya hizo con Ruby en su primera colección de alta costura para Dior), sino de que un modista y un artista plástico colaboren en igualdad de condiciones en un proyecto que toma la forma de una colección de ropa. Durante seis meses, estos dos hombres han debatido acerca de temas recurrentes en sus obras, como el consumismo o los sistemas de producción. Se conocen desde hace nueve años y el diálogo electrónico entre Amberes y Los Ángeles ha resultado lo bastante fluido como para que el resultado sea una homogénea suma de sus sensibilidades y referencias.

La proximidad con el arte también se ha dejado sentir, por segunda temporada consecutiva, en los diseños de otro belga: Dries van Noten. El 1 de marzo se inaugura una gran retrospectiva sobre su trabajo en el Museo de las Artes Decorativas de la ciudad que ya dejó su impronta en la colección masculina de primavera. Analizar la historia de la moda en relación con su propia carrera, le ha hecho adentrarse en una compleja investigación de formas, capas y colores sacados de la pintura del Renacimiento que ha llevado a un plano contemporáneo (a una rave,para ser más precisos) sin atisbo de nostalgia. El resultado es una original. declaración de amor al oficio

Por mucho que en París se estile una fachada más artística, los objetivos de la industria son siempre los mismos. De ahí que los grandes temas de la temporada recorran el calendario y se coincida en la apuesta por los trajes de cuatro botones o en la dialéctica entre el vestuario formal y el callejero. Tal vez nadie expresó de forma tan clara esta última cuestión como Kris van Assche con una colección para Dior Homme que oscila sin miedo entre la sastrería, las parkas y el vaquero. “Esto va más de individuos que de clones”, asegura el (también) belga ciñéndose ejemplarmente al guion individualista. Una defensa de la personalización que llevan al extremo Pierpaolo Piccioli y Maria Grazia Chiuri en Valentino. El miércoles quisieron acercar su renovada propuesta masculina (tras la retirada del fundador, esta división se recuperó en enero de 2012) a la tradición de alta costura de la casa con una serie de abrigos que se realizan a medida por los legendarios talleres romanos.
Modelo Louis Vuitton

Entre las novedades que se incorporan al vocabulario del próximo otoño, están los pantalones holgados de Givenchy o Comme des Garçons, que se oponen a las extremas estrecheces vistas en Milán. Riccardo Tisci enlaza el baloncesto con la Bauhaus para su defensa de una silueta más espaciosa mientras que Rei Kawakubo enrola a chaquetas devoradas por cremalleras y agujeros en la suya. Seguro que muchos hombres agradecerán que tan ilustres creadores aboguen por el fin de las perneras de pitillo. Y otra feliz incorporación es el primer desfile de Alexandre Mattiussi, reciente ganador de los 250.000 euros del premio ANDAM con su marca Ami. Bajo la tutela de Renzo Rosso, de Diesel, Mattiussi propuso la clase de básicos realistas que algunos echan de menos en las pasarelas entre tanto alarde artístico.

Pero, se quiera o no, ese no es el espíritu que París vende en el escaparate global. La estampa predilecta se parece más a la que ofrece Kim Jones en Louis Vuitton: un creador británico llevando a una firma francesa de viaje por el desierto chileno de Atacama para una colección que tiene la mirada puesta en el mercado asiático.

FUENTE: (http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/19/actualidad/1390152708_322145.html)

Colisión de estilos en París









































FUENTE:(http://cultura.elpais.com/cultura/2014/01/18/album/1390073369_562006.html#1390073369_562006_1390074352)